Madres sobrepasadas: ¿Qué es el «Síndrome de Burnout»?
Madres sobrepasadas: ¿Qué es el «Síndrome de Burnout»?
Si bien el concepto de burnout surge para describir un estrés laboral intenso y prolongado, tanto desde un punto de vista físico como emocional, se utiliza también para representar el fenómeno que experimentan madres y padres respecto de la crianza de sus hijos. Esto ocurre con mayor frecuencia en las madres, que suelen verse más afectadas porque —en la mayoría de los casos— asumen gran parte de la crianza y las tareas domésticas, además de cumplir con sus responsabilidades laborales.
¿Cómo podemos detectar el Burnout?
El organismo se manifiesta ante el estrés crónico con dolores musculares y estomacales, cefaleas recurrentes, insomnio y una eterna sensación de cansancio. Emocionalmente, es posible que una mamá se aísle, esté más irritable, se sienta nerviosa, sola o ansiosa, pierda el interés por las actividades que le gustan, tenga ganas de llorar, le cueste concentrarse y, en ocasiones, sienta que no puede respirar.
¿Cómo surge esta sensación de sentirse sobrepasada en extremo?
Las presiones vienen de todos lados y a todo nivel, pudiendo aparecer en el ámbito social, laboral y familiar. La exigencia de ser una buena madre, junto con la culpa y los juicios presentes incluso desde el embarazo, suman expectativas propias y ajenas difíciles de cumplir, lo que agrava aún más la sensación de frustración y agobio. Cuando los hijos son muy pequeños, el cansancio es mayor debido a la cantidad de tareas que realizar y a la exigencia de estar disponible y alerta en todo momento, lo cual resulta agotador. Dormir de corrido las horas necesarias para un buen descanso se vuelve difícil, y muchas veces no queda tiempo ni siquiera para darse una ducha tranquila, perdiéndose así espacios personales de relajo y distracción.
A medida que los hijos crecen, necesitan ayuda con sus tareas escolares, ser llevados a múltiples actividades o a cumpleaños de amigos, mantener las rutinas, crear hábitos y asegurarse de que no pasen demasiadas horas frente a una pantalla y que se acuesten temprano. En la adolescencia, pueden presentarse situaciones de alto nivel de estrés emocional, ya sea por los importantes cambios que experimentan en esta etapa o por la sensación de que, cuando no están bajo la protección o supervisión de los padres, pueden correr riesgos, generando así una percepción de pérdida de control.
A veces, para algunas mamás, salir a trabajar se siente como un respiro. Es ese momento en que pueden tomar un café, disfrutar de una pausa para almorzar, conversar con otros adultos, leer o mirar el celular con tranquilidad. Pero justo después llega la culpa… y la duda: ¿seré una mala madre por sentirme aliviada de estar fuera de casa? La pandemia, con sus largos periodos en el hogar, ha intensificado los conflictos y las preocupaciones, sobre todo para quienes intentan equilibrar el teletrabajo, las tareas de los niños, las labores domésticas y las compras. Todo esto se vive muchas veces con un alto nivel de estrés.
¿Qué podría ayudarte a sentirte más aliviada?
- Propón trabajar en equipo para no cargar con todas las responsabilidades.
- Apóyate en tu pareja, tu familia o tus amistades, y pide ayuda específica en lo que necesites, ya que quizá no se den cuenta de lo que estás viviendo.
- Da prioridad a lo más urgente y deja algunas cosas para después; no importa si no logras cumplir con todo.
- Reserva tiempo para tu autocuidado y tu descanso. Actividades simples como salir a caminar, retomar pasatiempos, leer, ver una serie o tomar un café pueden ayudarte a reconectar con tus necesidades.
- Retoma los espacios de pareja, amistades, estudios o desafíos laborales que hayas dejado de lado en los primeros años de crianza, ya que son parte de tu desarrollo personal y de tu bienestar emocional.
- No te aísles: comparte tu experiencia con alguien que haya pasado por algo similar y que no cuestione si eres una buena mamá.
¿Cuándo buscar ayuda terapéutica?
Puede que te postergues con la mejor intención y priorices el bienestar familiar, pero ten claro que, si no te cuidas, no podrás dar lo mejor de ti. Si te identificas con lo que te cuento y sientes que la situación se te está escapando de las manos, es momento de buscar ayuda terapéutica que te permita sentir alivio, porque el desarrollo personal y el de mamá son igual de importantes. Si necesitas hablar sobre cómo te sientes, te invito a que conversemos por WhatsApp.
Psicóloga Karen Klein